Ya estamos a las puertas del nuevo año y en estas fechas, especialmente la noche del 31 de diciembre nos gusta hacernos buenos propósitos. Después de la Navidad toca entrar en acción. Decidirse por realizar un curso profesional es una de ellas. Y es una gran elección, un proyecto personal enfocado a un futuro laboral. En el caso de la cocina implica tener una gran vocación. Nuestro consejo es que si algo te dice que es lo tuyo y de verdad te apasiona, no aplaces la decisión. Pero elige con cabeza.

Como en muchas otras profesiones, la cocina requiere mucha práctica. Incluso el máster más completo necesita muchas horas de elaboraciones y trabajo en cocinas reales para poder realizar a veces en tiempo récord y bajo las órdenes del chef o jefe de cocina cada plato, con unas condiciones de presión que no se aprenden en un fogón ficticio.

Si te has hecho el propósito de iniciar tu formación como cocinero seguro que te asaltan las dudas. Qué curso elegir, la metodología, los contenidos… pero ¿qué pasará cuando acabes el curso? Tendrás un lugar para poder realizar prácticas, encontrarás trabajo o tendrás que echar curriculums y esperar a ser seleccionado. O ninguna de las respuestas anteriores.

A parte de todo eso, si tu deseo es estudiar cocina tienes que plantearte algo mucho más importante que dará un cambio total a tu vida: Tienes que recorrer mundo. Sí eso que nos da tanto miedo de forma incomprensible. Y los grandes chefs lo dicen. Hay que salir a “comerse” el mundo. Hoy la cocina es fusión, es globalización y lo mismo la gastronomía española, que japonesa o latina. Las tendencias las marca el cliente, el consumidor y muchos influencers en medios y redes sociales. Tienes que saber de otras culturas, de sus técnicas, sus productos,… Y no parar de aprender.

 

¿Cómo superar el miedo a trabajar en el extranjero?

Muy sencillo. Aprendiendo en la práctica más pura de una cocina real, participando en servicios reales y de la mano de gente experimentada en el sector y en el negocio de la hostelería. En eso se basa nuestra metodología en que la práctica debe ser real y no un simulacro. Porque el día que empieces en tu nuevo trabajo te desenvolverás como uno más, como si lo hubieras hecho durante años y no necesitarás más que adaptarte al nuevo espacio y a la carta o directrices del chef. O tal vez sea creando tu propio negocio y, partirás con ventaja.

Pero hay mucho más a tener en cuenta que una simple práctica. El idioma es uno de nuestros principales handicap a la hora de decidirnos por trabajar en el extranjero. Es una decisión compleja, lo sabemos. Pero una buena preparación supera todos los miedos. En cualquier hotel, restaurante o establecimiento de hostelería el inglés es el idioma que vas a hablar, porque en todas las cocinas o en la gran mayoría, se dan cita muchas nacionalidades distintas.

Unai Camba, profesor de nuestra escuela, lo expone muy bien con su experiencia en hostelería, pero aplicable a otras profesiones. Salir al extranjero y seguir aprendiendo es fundamental: “Encontramos en el extranjero muchas cosas de las que no tenemos aquí. Nos enfrentamos a un idioma, con diferentes culturas, cocinas diferentes, servicios diferentes. Son cosas que nos son cómodas, es decir que salimos de nuestra zona de confort. Ésto nos hace crecer como personas y, en definitiva, aprender mucho para poder llegar más alto”, explica Unai.

Te preparamos para trabajar en Europa y España

Nuestro mensaje para ese nuevo propósito del año es que empieces cuanto antes y aproveches la temporada media y alta en toda Europa, aunque la demanda de empleo para hostelería es constante todo el año. No lo pienses, hazlo.

Empieza a tu nivel. Elige un curso de iniciación y luego tendrás tiempo de perfeccionar técnicas, ampliar conocimientos o prepararte en un curso más avanzado para progresar profesionalmente. Puede empezar por el curso de ayudante y trabajar en una cocina para adquirir más experiencia, continuar con un curso de jefe de cocina o especializarte en cocina japonesa. Nuestra escuela está siempre abierta y en contante crecimiento para que tu formación sea continua.

Aprende inglés. Es el idioma que vas a usar en cualquier cocina si sales fuera de España o incluso sin salir, especialmente en hoteles y restaurantes de prestigio. De esta forma podrás estar más seguro y conquistar todas las cocinas donde trabajes.

Trabajo seguro. Cuando acabas el curso entras en nuestro programa de ofertas laborales directas de nuestros colaboradores en toda Europa. Barracuda, Café del Mar, Zeri´s, Bella Luce, St George´s Hotel, Le Nautique… la lista es amplia para elegir tu destino. Y con contrato de trabajo remunerado que la práctica ya la tienes.

En muchos casos el propósito viene por tener una formación cuando no ha habido suerte en la educación secundaria. Otras veces porque hace falta reciclarse cuando la crisis o por la falta de oportunidades. En el caso de la cocina, sólo hace falta ganas, pasión y tener vocación para encontrar un futuro profesional con gran demanda.

Los deseos y propósitos hay que llevarlos a cabo. Esperamos que logres los tuyos. Feliz Navidad y Próspero 2019.